La gala transcurrió en un ambiente muy distendido. Estuvieron presentes todos los galardonados.

La Agrupación de Telespectadores y Radioyentes congregó a más de 200 personas en la entrega de los Premios de Televisión y Radio. Entre las novedades para la ocasión, destaca la proyección de un audiovisual, preparado con materiales de cada programa seleccionado. Los modernos medios de que dispone el salón de actos de este centro sirvieron para dar un toque de distinción al evento.

Concedimos la presidencia del acto a Elsa González, presidenta de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España, la mayor organización profesional del mundo de la comunicación en España. Agrupa a 20.000 periodistas. Su intervención fue una llamada de atención ante la lamentable situación de muchas televisiones y su obsesión por “hacer caja”.

“Es un negocio –dijo- que mueve grandes sumas de dinero y de intereses” y en el que abundan “programas sensacionalistas, donde intervienen ‘famosos’, que venden exclusivas tan millonarias como inanes”.

Frente a estas actitudes, “los premios de ATR  ensalzan la ética y la solidaridad en la programación, promueven el respeto a horarios infantiles, premian calidad, humanidad y ética. Algunos de estos programas muestran ejemplos de superación, fundamental para eliminar barreras físicas y mentales en nuestra convivencia. Trabajos como los galardonados hoy humanizan y, en muchos casos, dan sentido a nuestro oficio”.

José Luís Colás
   En el orden de los discursos, el de apertura corrió a cargo de José Luís Colás, presidente de la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes, quien centró sus palabras en los dos grandes objetivos de ATR: la calidad de los contenidos, lo que se puede conseguir mejor cuando hay espectadores conscientes de sus derechos como usuarios, y la defensa de los menores de 18 años, para quienes existen dos franjas de protección: de 06.00 a 22.00 horas para mayores de 13 años; y de 17.00 a 20.00 horas para menores de 13. Lamentablemente, ninguna de las dos son respetadas.

El presidente de ATR echa en falta los instrumentos adecuados para velar por estos controles. Legalmente están previstos pero ni el Gobierno ni el Parlamento están decididos a ponerlos en marcha.

Presentó la gala Joaquín Albareda, periodista deportivo de Antena 3 Televisión. Su desenvoltura, naturalidad, exquisita corrección en el trato a las personas y su sentido de la estética en el escenario, contribuyó a transmitir el ambiente de familiaridad y elegancia tranquila al desarrollo del evento.

Es el segundo año en que la entrega de los Premios de Televisión y Radio es presidida por una personalidad ajena a ATR pero con un reconocido prestigio en el mundo de los Medios. Por eso, en el centro de la mesa presidencial estaba Elsa González, acompañada de José Luís Colás, Javier Bardají (director general de Antena 3 Televisión), José María Álvarez del Manzano (presidente de IFEMA), Arturo Canalda (Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid), Mariluz Murillo, vicepresidenta de ATR) y Antonio Baselga (de la Junta Directiva de iCmedia). Cada uno de ellos se encargó de entregar el galardón, la estatuilla de ATR, al ganador correspondiente.

Audiovisual
La novedad de esta XIX edición de los Premios fue la proyección de un audiovisual explicativo de cada uno de los programas premiados. De este modo, el numeroso público presente en el salón de actos del Centro Cultural, pudo percibir por sí mismo el contenido de cada trabajo premiado. Los videos fueron mostrando a Bertín Osborne y  el testimonio que sus entrevistados y programas ofrecen a la sociedad. A Ana Samboal embridando el informativo nocturno de Telemadrid. Los problemas de las dos familias reunidas en la serie Los Protegidos, producida para Antena 3 La voz del espectador ante las cámaras de TVE. Al indomable Antonio Jimeno sacando respuestas “científicas” de los niños. El verbo sosegado de Edurne Uriarte en una tertulia televisiva. Y el esfuerzo de La 2 para no perder el horizonte cultural de la poderosa televisión.

Hablan los premiados
    La entrega de cada premio fue seguida de unas breves palabras de los galardonados. José María Álvarez del Manzanoentregó el Premio a Los Protegidos. Gracia Olayo, actriz de la famosa serie española, tuvo un rasgo de modestia al reconocer que ella era sólo era responsable de una parte del éxito que estaba teniendo el trabajo de muchos.

Ana Samboal, Telemadrid, recibió la estatuilla de manos de Elsa González. También quiso resaltar que un informativo de televisión es la consecuencia del trabajo aportado por un buen número de compañeros, en cuyo nombre agradecía a la Agrupación de Telespectadores haberse fijado en Diario de la Noche.

El premio de Radio, a un programa con niños, parecía lo más lógico que lo entregase Arturo Canalda, Defensor del Menor en Madrid, algo que fue como el refrendo de un maestro para Antonio Jimeno. A su vez, el locutor de Cadena Cien advirtió que, en contra de lo que es tan habitual en la Radio, no iba a improvisar. No lo hizo. Por eso hizo pública confesión de todas las personas –con nombres y apellidos- que habían creído en él, en Cadena Cien, como su madre, sus hermanos y dedicó el Premio de ATR a su padre, a quien ya no tenía en la tierra.

El director general de Antena 3 Televisión, Javier Bardají, depositó en manos de Edurne Uriarte, el Premio al Mejor Tertuliano. La catedrática de Ciencia Política, de quien el presentador recordó que defendió sus ideas en el País Vasco, con riesgo de su vida, afirmó que las tertulias en los Medios españoles tienen un buen nivel y aportan reflexiones que ayudan a interpretar los sucesos.

Para el presidente de ATR, José Luís Colás, fue una satisfacción entregar el Premio a la Comunicación a Elena Sánchez, la Defensora del espectador, oyente e internautas de RTVE, porque es de los pocos programas que canalizan opiniones ajenas. Elena destacó que su corporación es un ejemplo de que la televisión y la radio públicas han de estar atentas a la voz del espectador, en lugar de darle la espalda.

También Elena Sánchez Pérez, al recoger el Premio de iCmedia a La 2, agradeció la sensibilidad de los espectadores para valorar la contribución de esta cadena a presentar una programación alejada de las habituales polémicas a que dan lugar otras actividades.

Al final, el presentador congregó a premiados y miembros de la mesa presidencial en la foto de familia, en el centro del escenario. El público aplaudió con entusiasmo a cada premiado, sobre todo las palabras de Bertín Osborne y de Antonio Jimeno.

Por último, ATR invitó a los asistentes a una copa de cava español, que fue servida en el amplio vestíbulo del Centro Cultural Municipal Eduardo Úrculo, situado entre plaza de Castilla y el barrio del Pilar, una zona deprimida de los años 30, totalmente reconstruida en la última década.

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